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Seducir a Navarra

Marzo 26, 2008

nafarroa

Hace algún tiempo que vengo meditando la idea de poner por escrito una serie de reflexiones para compartir con vosotros sobre navarra.

En el momento político actual hay dos polos en los que se esta asentado el denominado conflicto vasco: el fin de la lucha armada y Navarra. Por la parte llamada constitucionalista se exige el fin de ETA como única forma de que la izquierda abertzale este presente en la sociedad democrática. Por la parte abertzale más radical se exigen compromisos de territorialidad y soberanía. El debate se está enquistando tanto que esta más cerca de nuevo el agujero negro que la luz al final del túnel.

No me quiero extender en el primer punto de ese debate político del que hablaba antes, porque mi opinión con respecto a él es muy simple. Todo se reduce a lo que el lehendakari viene repitiendo desde unos cuantos años: Con eta, o lo mejor dicho y deseable, sin eta.¿esta el gobierno de España dispuesto a admitir que sólo a los vascos les corresponde decidir democráticamente su futuro? ¿estáis dispuestos a aceptar la palabra de los vascos tenga el resultado que tenga?

Es en el segundo punto donde me quiero detener. El aspecto de la soberanía ya está apuntado, por tanto, ¿cómo reivindicar la territorialidad?

Somos muchos los que creemos en la existencia de Euskal Herria y solo el empecinamiento de algunos, la manipulación de otros y la politización llevada a cabo por la mayoría puede acabar con lo que Euskal Herria realmente es.

Ante todo y sobre todo, Euskal Herria es el Pueblo del Euskera, del Vascuence, de lo vasco, de los vascos. Es una entidad sociocultural que tiene como eje vertebrador la cultura propiamente vasca (aunque pueda tener influencias externas) pero con el euskera como común denominador. Es a través del estudio de la lengua como mejor se entiende la historia del pueblo vasco y las relaciones que pueden tener y han tenido los territorios vascos entre sí.

El problema viene dado de querer imponer por un lado un ente político que como tal jamás ha existido y, por otro lado, la imposición de un estado mayor que no reconoce la realidad nacional existente.

Habrá voces que hablen de los Sanchos, sobre todo de aquel que hizo grande el Reino de navarra, si bien es cierto que bajo su dominio había otros territorios que hoy ni por asomo ni al vasco más radical se le ocurriría reivindicar. Cada territorio ha tenido su propia historia y su evolución política, siendo la cultura vasca y el euskera lo que realmente nos unía. Esa unión cultural se plasmaba en un carácter propio del ser vasco, que por encima de una raza tenia un alma. Un alma que defendía las leyes que sus ancestros se habían dado, frente a imposiciones y chanchullos entre los que tenían el dinero y el control del país.

El señor Sanz me puede hablar de su Ribera natal para defender sus posiciones de que sólo una parte de navarra tenia ese alma y esa lengua vasca como suya. Cierto es. Como no menos cierto es que si ahondamos en las raíces de las Encartaciones descubriremos una cultura eminentemente cántabra y que probablemente tenia como lengua el montañés. Sin embargo ninguno discute hoy la vasquitud de las encartaciones, quizá menos vascas que algún territorio hoy riojano y quizá tan poco vascas, al menos culturalmente, como regiones de la Rioja Alavesa, que también hoy, son vascas. Ese argumento señor Sanz no me vale.

Decía antes, que cada territorio ha tenido su propia evolución política, pero en cuanto a esas relaciones sociales y culturales, hay múltiples evidencias que levantan esas fronteras entre territorios vascos, a pesar de los estados. Es muy probable que los que hoy decimos que somos vascos ,lo seamos porque una vez existió una tribu que vivía fundamentalmente en Navarra, los llamados vascones. Tampoco pretendo dar lecciones de historia a nadie, entre otras cosas porque la historia varía mucho en función de quién la cuente. De momento creo haber aludido a planteamientos bastante objetivos.

¿Por qué Navarra diría hoy no a la independencia? Fundamentalmente porque los que nos sentimos abertzales nos estamos olvidando de hacer patria y de ahondar en los que nos une, poniendo de relieve lo que nos divide, como por ejemplo las fronteras político administrativas. También, porque no centramos nuestros esfuerzos en poner de relieve nuestras evidencias culturales.

En mi opinión y en la de muchos, el error fundamental del nacionalismo vasco es querer unir navarra a su proyecto cuando quizá navarra quiere o liderar ella o simplemente seguir funcionando como Comunidad diferenciada. Es más, igual es hasta atrevido decirlo, pero es España la que le permite serlo(al menos, nominalmente), Euskal Herria como ente político no puede prometer nada, y Navarra no quiere ser una más.

Hay que seducir a navarra. Navarra es vasca por los cuatro costados. Y vasca como apelativo cultural. Desde el nombre, pasando por la toponimia y llegando hasta su propia historia. ¿Que tenga relación con España? Como el resto de herrialdes tuvo relación con Castilla y luego con España. Si no hemos seducido a navarra es porque al querer incorporarla a nuestro proyecto es como si les hubiéramos dicho a los navarros, vuestro camino no es el bueno o el válido, y eso en la mente de un navarro, escuece y va forjando una identidad propia, más navarra llegando incluso muchos a renunciar de su origen verdadero que quizá hasta desconozcan, el vascón.

Los estatutos de autonomía o la disposición transitoria de la Constitución prevén la incorporación de navarra a la CAV… pero ¿por qué? Si Navarra es nuestra madre, si Navarra es nuestro germen, si nuestra madre fue quien nos dio nombre… ¿por qué ellos a nosotros y no nosotros a ellos? Seguro que hubiera habido muchos menos problemas si los vascos fueramos navarros, porque de alguna manera los abertzales creemos en navarra como madre de la nación y sentirnos navarros no hubiese supuesto problema alguno. Identificamos navarro como vasco, ellos, muchos al menos, identifican vasco como perteneciente a otra comunidad y por tanto pierden su querida identidad navarra.

Para reclamar la territorialidad y la independencia hay que trabajar antes en la construcción nacional, entendida desde un punto de vista cultural. De alguna manera recuperar esas cosas que nos unen, ponerlas por encima del plano político y cuando eso sea así, hasta el navarro más mañico se dará cuenta de que pertenece a una comunidad con su propia historia pero que comparte muchas cosas con sus otros 5 hermanos. Cuando recuperemos el carácter nacional estaremos en condiciones de conseguir la independencia, nuestro estado vasco. Eso no quita para que desde ya luchemos por recuperar nuestra soberanía entendida como la capacidad de decidir en cada momento histórico. Hoy un nuevo Plan Ibarretxe o el que surja y mañana la independencia.

Gora Euskadi Askatuta!

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